Verónica Ibáñez
Administradora de PYME familiar
Administro una ferretería que heredé de mi padre. Antes llevaba las cuentas en cuadernos y hojas sueltas, lo que me causaba mucha ansiedad al final de cada mes. El curso me enseñó a organizar todo en una hoja de cálculo simple pero efectiva. Ahora veo exactamente dónde va cada peso y puedo planificar compras con tres meses de anticipación. Ya no tengo esas noches de insomnio preguntándome si me alcanzará para pagar a proveedores.

